
Veo el piano.
No me quiero imaginar a qué se refieren con lo del órgano.
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En su laboratorio secreto el Hombre Revenido instruye a los simios del mañana. La involución es el camino correcto. El hombre nuevo no es estéreo, es mono. Desenfunda el revólver de tu mente, forastero. No es la Atlántida, es Huesca, el humilde centro del Universo.
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Adán, dicen, tenía de todo menos ombligo. Imaginemos el primer día en el Paraíso (un aburrimiento tremendo, poniendo nombres a los animales: a ti calamar, a ti chipirón, a ti croqueta de mar), que se convirtió en magia y misterio cuando apareció Eva ("aparta, que no sé lo grande que se puede llegar a hacer esto").
Hay algo que siempre me ha fascinado de los concursos literarios: el jurado no tiene otro remedio que leerte. Y aún más, espera receptivo. No es broma, para mí esa es una verdad tan real como suficiente. Normalmente ser escritor no es la primera elección de nadie; tal vez por ello el mundo se empeña en no entenderte (porque no nos engañemos, por cada elogio hay cien muecas incómodas, hay un ego inestable, el vértigo).
Los concursos inciden en la vocación secreta de ser leído, la aprobación de un pequeño éxito multiplica el alcance, engrandece el mismo texto. Pero los otros, los que no ganan, dejan sus ilusiones intactas, porque las ilusiones (no seamos ilusos) no se doblegan así como así.
Me encantaría organizar un concurso literario en la Academia, y poder dar salida a lo que rebosara de vuestras cabezas enloquecidas. Al blog le pega el microrrelato, ¿verdad? pero eso sería hacer la competencia a esa creatividad de pólvora que fomenta la genial Ana Arándanos.
No sé, quizás relatos más cortos todavía - tipo SMS - , o historias más largas. Quizás microrrelatos temáticos que aglutinar después en un volumen (en un libro real). Con muchos ganadores y premios.
¿Y qué premios serían? ¿Un soneto? ¿papiroflexia? ¿convenzo a un patrocinador para que regale algo? ¿me dais algo vosotros? ¿nos repartimos lo que venda el libro? ¿os mando un cheque?.
Aquí me quedo divagando. ¿Cómo puede ser ese concurso? ¿creéis que la gente escribiría? ¿y creéis que encontraría un jurado ecuánime? ¿qué premio os gustaría ganar? ¿os gustaría verlo luego publicado?
Solamente necesito una idea monumental, luminosa, de leyenda.
Si todo fuera tan fácil...
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